La Culpa y el Perdón

 La culpa nos lleva a evitar la responsabilidad ya que queremos paliar el dolor de la culpa por el castigo…

Respecto a la culpa, hay que comprender que hay que educar niños responsables y no culpables, enseñarles que sus acciones generan consecuencias, tanto positivas como negativas, dependiendo de la acción. Y si cometen un error, fue por falta de conocimiento o sabiduría y que son parte de la vida y no pueden ser evitados, porque son fuente de aprendizaje, en el fondo entender que por mi nivel de conciencia limitado y lleno de ignorancia y en algunos casos lleno de dolor, llegue a cometer una acción, ausente de amor o sabiduría, eso me genero más dolor aun, en el fondo entender cuánto dolor hay detrás de toda esa acción, asumir responsabilidad sobre eso, de mi ignorancia, no la culpa que anula el amor, justamente para enviarle amor y reparar la ausencia de sabiduría o amor porque mi conciencia estaba limitada en ese momento y actué desde allí, “Lo hice lo mejor que pude, lo acepto, gracias, te amo y asumo mi responsabilidad”.

Desaprobar significa reconocer, juzgar negativamente y resistir, esos genera sentimientos negativos como, ira dolor pena, debido a la necesidad de liberarse de esos sentimientos negativos genera una fantasía llamada condena y se genera la siguiente dinámica: condena, desaprobación, acusación, sentencia, justicia, castigo, perdón, entonces tenemos que de la interpretación enjuiciadora, y de la resistencia que han hecho de los acontecimientos en vez de optar por la alternativa de reconocer, comprender, y asumir, admitir, condenamos y en esa condena asumimos un culpable, siendo que el único capaz de hacernos sufrir, somos nosotros mismos y de eso somos 100% responsables, no existen culpables externos, el no asumir esa responsabilidad nos auto destruye innecesariamente.
Cuando acusamos a alguien o a nosotros mismos, y lo consideramos culpable, en vez de responsable, eso permite que evitemos justamente la responsabilidad sobre lo sucedido.

La culpa nos lleva a evitar la responsabilidad ya que queremos paliar el dolor de la culpa por el castigo, el castigo solo es un alivio temporal, nos genera la fantasía que a través de dolor equilibramos, pagamos dolor con dolor, el punto es nuestra ignorancia y ella fue quien nos llevo a actuar así, muchas veces motivados por el dolor, esa interpretación llena de ignorancia la que no hace doler, y el dolor que subyace sigue presente para mostrar que allí hay algo que resolver, y que no se resuelve con castigo sino asumiendo y reconociendo el dolor que allí hay.
La culpa es otra forma de ignorancia y por lo tanto lleva al dolor

La culpa
1. Implica un juicio negativo, ( uno no es culpable de lo bueno)
2. Sugiere intención, deseo deliberado o negligencia: saber pero no querer intervenir ( ¿ que hay de la determinación que impone el nivel de conciencia? )
3. produce sensación de deuda
4. Genera deseo de castigo

La responsabilidad no implica juicio, no sugiere intención, no produce sensación de deuda y menos castigo, si de prevenir, disminuir, evitar, aminorar, etc., las consciencias (Restauración) a fin de ganar conciencia y mantener equilibrados los flujos que permiten que la creación siga existiendo.
La culpa es una interpretación humana, la culpa es humana, “la culpa “no es una relación entre el actor y lo hechos, es una relación entre el juez y los hechos.
La responsabilidad relaciona al actor y los hechos, es la relación entre el actor y sus actos (energías), es el actor y relacionándose con las leyes naturales para ganar conciencia, la existencia sabe perfectamente que sucedió, como sucedió y porque sucedió, y sabe con absoluta precisión que responsabilidades están involucradas y que debe aprender el involucrado en esa situación.
La acusación y eventual sentencia se basa en las creencias y /o fantasías del juez y ese juez, solo refleja las creencias y juicios que están en su conciencia y nada más.

Las leyes naturales no enjuician, no acusan, no culpan, no castigan, solo funcionan y siempre, y siempre velan para que la persona equilibre lo que tiene que equilibrar y aprenda lo que tiene que aprender.
La responsabilidad evita juicios, especulaciones, intenciones, humillaciones, venganza, etc. En definitiva le saca a los hechos toda la carga negativa de las acusaciones, sentencias, castigos, la que recae sobre el culpable y que lo único que hace es generar más negatividad.

La culpa se genera a partir de un erróneo proceder, comienza con un juicio negativo de la situación y se sigue con la búsqueda del culpable y cuando se encuentra al candidato viene la acusación y posteriormente se le absuelve o se le sentencia (culpable).
Si se le considera culpable viene la búsqueda de justicia y esto supone que genero una deuda, y debe ser pagada, por lo tanto debe ser castigado para equilibrar (dos errores o hacen un acierto) y además hay que considerar que los errores no se pagan se resuelven.
El castigo no genera conciencia

La responsabilidad es del actor, es suya con la creación, consigo mismo y con la leyes divinas las que actuaran para que la restauración pueda ser posible en algún momento y para que el individuo aprenda de su experiencia y gane conciencia
Si no existiera la responsabilidad y no hubiera registro de todas energías y no tuviéramos que restituirlas, porque no somos responsables de ellas, no tendría sentido el karma y la posibilidad de la iluminación.

La sentencia pretende hacer sentir culpable, al actor, que se sienta mal por haber actuado como lo hizo de esa manera el involucrado estaría demostrando que comprende su error y que no volverá a repetirlo y que debe pagar con sufrimiento, por lo tanto nos encontramos ante un comportamiento que no resuelve ni las situaciones ni las limitaciones y si conlleva dolor y negatividad

El punto es que lo errores no se pagan, se resuelven: restaurando y tomando decisiones respecto a lo que se hará en el futuro.
Sentir culpa no cambia ni los hechos ni el pasado, ni los convierte en seres humanos más sensibles, la culpa solo pretende con una cuota de dolor se demuestre algo que es obvio “la ignorancia que sostenía esa acción”

La culpa es una de las emociones más comunes y mas inútiles y es promovida recurrentemente por los otros, la sociedad y también por uno mismo. Cada vez que no cumplimos con los ideales, modelos, normas, reglas, etc., que queremos que rijan nuestra vida, nos castigamos con la culpa, como si ello revirtiera la situación o la resolviera o nos produjera alivio paz bienestar o con ello pagáramos la deuda.

Además la culpa justifica la rabia que se siente por uno mismo y eventualmente suelo conseguir lastima de los demás.
Siendo que lo más importante es decir “lo siento”, con todo lo que ello significa, me di cuenta, que involucro mi sentir, que me hago responsable de las consecuencias y sabiendo que el error y sus consecuencias y son parte de la vida, que no puedo evitar y que están allí para que aprendemos de sus consecuencias, para que seamos menos ignorantes en el futuro.

Siento que la restauración es más real que la culpa ya que, la restauración en cambio repara los flujos y revaloriza, contrarresta, hace desaparecer la negatividad y genera compresión y conciencia, la restauración no es un castigo, no corresponde a la cancelación de una deuda, corresponde a mantener el equilibrio de los flujos energéticos que participan en la manifestación del mundo.
Cuando uno toma conciencia lo que se necesita es admitir y transmutar.

El verdadero a alivio surge cuando, ponemos nuestra atención en nuestra cabeza y corazón y entendemos que eso tenía un sentido profundo, es decir cuando asumimos nuestra responsabilidad en lo ocurrido en la forma y en lo sutil y comenzamos a transmutar y sacamos la atención de los hechos y de los actores y nos liberamos y recobramos la paz.

Cuando comprendemos que todo cuanto nos sucede es producto de nuestras elecciones pasadas y presentes y nos encontramos ante el hecho que no hay nadie a quien acusar y a nadie a quien perdonar, porque los otros actúan de acuerdo a su nivel de conciencia y eso está considerado en las leyes naturales, liberamos al otro y nos centramos en nosotros mismo donde esta el foco de aquello que debemos comprender y resolver nos damos cuenta que el perdón no existe, ya que soy el único responsable y que la vida no me castiga por ser ignorante ya que lo tiene contemplado y lo único que quiere es que gane conciencia y nada más.

Cuando asumimos responsabilidad por lo ocurrido y no acusamos, estamos diciendo: tú no eres ni has sido el responsable de lo que me sucede, ni de las emociones negativas que siento, porque realmente, no hay otra responsabilidad que esté en juego, que la mía, ya que nada ocurre por azar, los hechos no deseados tiene un profundo significado y es mi responsabilidad descubrir ese significado y utilizarlo para mi crecimiento, por lo tanto el que ocurran es parte de mi crecimiento y necesito comprenderlo. El otro es solo un mensajero de la ley.

Usamos comúnmente la palabra perdón para indicar que se ha disculpado, eximido o absuelto a alguien de culpa y por lo tanto la deuda esta cancelada.
El punto es que las responsabilidades no son eximibles, y estas no son condonables, no podemos anular una ley natural, si podemos comprender y transmutar el dolor o la ignorancia allí presente que motivo la acción en la que había ausencia de amor o sabiduría.
Al transmutar cambiamos la cualidad negativa por una positiva, transmutamos cuando hemos concienciado ciertas realidades y cuando nos hacemos cargo de nuestras responsabilidades que nos caben, y nuestras memorias y energías negativas quedan limpias, la transmutación es algo que podemos aplicar sobre nosotros y no sobre los otros, es decir sobre nuestro pensamientos, sentimientos y acciones, por lo tanto la transmutación comienza cuando tomamos conciencia de que nos equivocamos, que emitimos un juicio negativo respecto a la actuación de otro o nosotros mismo y continua con un cambio de actitud frente al culpable y la situación y finaliza con la limpieza de las energías sutiles.

Para la existencia no hay acusados, ni culpables porque no hay juicio previo, solo responsables que en algún minuto de su existencia habrá de concienciar y restaurar lo hecho. Solo pretende que ganemos conciencia y mantener los equilibrios.
Dios no perdona porque simplemente no juzga, el sabe mejor que nadie quiénes somos y conoce toda nuestra ignorancia y no está allí para martirizarnos y humillarnos. El está allí para que ganemos conciencia y a través de las leyes de la responsabilidad logra que evidenciemos nuestra ignorancia y ganemos conciencia.

Trasmutar involucra todos los cuerpos, comienza con las ideas de la cabeza, luego nuestros sentimientos y acciones, es decir todas las energías involucradas.
El otro solo me recuerda que yo tengo que limpiar mi energía ausente de amor y sabiduría y que también le afecta a él, por último el otro seguirá su camino, en cambio mis energías seguirán estado ahí conmigo, afectando mi pensar sentir y actuar en el presente y en el futuro, posibilitándome en entrar en conexión con energías y carreteras negativas.

Podemos estar agradecidos de aquellas personas que nos permiten evidenciar nuestras energías negativas y no resueltas.
No sacamos nada por condenarnos por nuestra ignorancia, pero si podemos cambiar el enfoque erróneo y limpiar y limpiar.
El perdón apunta a eximir al culpable, la transmutación apunta a mi responsabilidad, a mis evaluaciones erróneas, conductas energías.
El transmutar es un acto intimo y complejo, que comienza por haber tomado conciencia de que al condenar se cometió un error (que partió con la desaprobación), y que hay responsabilidades comprometidas y que en términos prácticos es renunciar, abandonar voluntariamente a la oportunidad de acusar porque se a comprendido que no hay culpables.

Entonces a nivel concreto es: en el pensamiento, sentimiento, y acción, trasmutar significa concienciar, asumir, las responsabilidades propias y Renunciar…

Renunciar a qué?
1. a seguir pensando que hay un culpable.
2. A sentirme victima
3. A mis creencias y reconocer la ignorancia que hay en ellas
4. A tratar de controlar la vida del culpable y dejarlo libre, o a controlar la mía desde la culpa y el castigo que es ignorancia
5. A mis pensamientos negativos respecto a la situación o el otro
6. A darle vueltas a lo sucedido, para que no me siga dañando o a otros
7. A mis resentimientos.
Trasmutar o limpiar energías
1. Restituye el amor, la sabiduría y el poder a la energía generada, a los registros y conexiones
2. Evita que se siga generando negatividad
3. Reemplaza el resentimiento por compresión, compasión, amor y libertad.
4. Otorga libertad para uno, porque deja de estar bajo el influjo de la negatividad.
5. Otorga libertad al otro, porque lo hemos liberado de esa energía ausente de amor que le habíamos enviado
6. Compromete acciones, pensamientos y sentimientos
Entonces cuando tenemos comportamientos no deseados, cuando sintamos que cometimos un error, lo primero que hay que repetir, no me condenare por esto, luego vemos como lo resolvemos, pero es prioritario dejar de enjuiciaros, y de condenarnos, lo mismo con los demás.
Si no hay juicio no hay transmutación y hay más tranquilidad en nuestro interior, no juzgar y no condenar implica reconocer la perfección de la existencia y confiar en ella, nadie pude vivir nada si no genero las condiciones para vivirlo, significa reconocer nuestra responsabilidad en los hechos y en su interpretación y reconocer que la vida está allí para compartir su Amor y no para juzgarnos y castigarnos.
Andrés Cruz Alemany

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