El bien y el mal no existen, si existe la responsabilidad y esa nunca la podemos evitar

 “Estimado Andrés, estoy en eso de que lo bueno y lo malo, o el bien y el mal, son lo mismo, pero tengo el conflicto.
Tengo paz, pero no logro estar por sobre el nivel terrenal…”

Respuesta
¿Primero tendrías que preguntarte por qué piensas que son lo mismo, si en el sentir, si vas al fondo de tu corazón, eso, no lo reconoces como una verdad, por qué?
Porque aquello que no es real nunca deja de presionar, hasta que la verdad es descubierta, mientras esto no suceda, hay una sensación de que algo no encaja, puede tardarse mucho tiempo en revelarse, pero mientras no sea así, la sensación de incomodidad, de como que algo no encaja, está siempre presente por muy leve que se sienta o insensible estés a ella.
De hecho, el bien y el mal no son lo mismo, y eso es muy importante entenderlo, si no tendrían el mismo nombre, está claro que las consecuencias son distintas del uno y del otro, no es lo mismo tomar un vaso de jugo de manzana para refrescarme, que tomar un vaso de cianuro. Es importante preguntarse por qué llegaste a esa conclusión? por qué? porque eso es una generalización creada por la confusión que genera la identificación con la mente. La mente si bien es cierto te puede liberar de la ignorancia que es fuente de todo sufrimiento, también se puede convertir en tu peor gendarme y torturador, además de llevarte por caminos donde te hace creer cosas que en la realidad no existen. De hecho las personas de la edad media vivían en un mundo plano y toda su realidad estaba estructurada en base a esa creencia, por siglos se creyó en las razas, la segunda guerra mundial se estructuro en base a esa fantasía de la raza superior y la ciencia hoy demostró que no es real, los descubrimientos del genoma humano demostraron que no es así, que solo hay una raza con distintas características y todavía se habla de las distintas razas y la guerra fue real, a pesar de estar sostenida en una ilusión que la ciencia demostró que no existe. Los niños esperan felices la llegada del viejito pascuero con sus regalos o el conejito que les trae huevitos de chocolate en semana santa y todo ello no existe.
El bien y el mal no existen en la realidad, son como el viejito pascuero o como el conejito de pascua, son conceptos solo de la mente, pero eso no significa que no sean experimentables por la mente ignorante que no sabe discernir que eso es solo una fantasía, es el mismo mecanismo de los niños, la creencia del bien y el mal, son solo formas como la mente y el ego en su ignorancia tratan de crear una estructura que les de seguridad y en base a eso poder discernir las consecuencias deseables o indeseables, como el vaso de jugo de manzana en contraposición al vaso de cianuro para la sed, entonces si tengo sed y me quiero refrescar, la mente dice es bueno el vaso de jugo de manzana para mi sed y si quiero suicidarme, dice, es malo el jugo de manzana para poder morirme. El fuego en el living de la casa es un incendio, el fuego en la chimenea de la casa, es exquisito en invierno, y en verano con 38 grados es un infierno, entonces todo depende de tus objetivos y las consecuencias.
No hay acciones sin consecuencias y eso es importante entenderlo, ya que todo no da lo mismo, no da lo mismo, ni todo es lo mismo, si no para que usar las escaleras o el ascensor para bajar desde un veinteavo piso, si tirarse del balcón es más rápido para llega a abajo.
El comprender que el bien y el mal no existen, apunta a entender que sólo existen objetivos, hechos y consecuencia, apunta a comprender que estos no tienen una carga moral que nos llevan a generar juicios, la naturaleza no enjuicia. Entonces el asunto de la culpa no existe, porque a la naturaleza no le interesa culpar a nadie, además no lo necesita, porque en su funcionar está contemplado que no hay ninguna acción por imperceptible que sea que no esté libre de consecuencias, ya que las consecuencias, permiten ir tejiendo la trama existencial, nadie pude vivir nada, si no ha generado las condiciones necesarias para poder experimentarlo, lo que experimentas en la vida en algún punto es solo el hacerte cargo de las consecuencias que generaste a través del tiempo, eso es todo y en ello está implícito el hacerte responsable de tu acción. En el tiempo no existe la impunidad, la impunidad es otra fantasía creada por la ignorancia de la mente.
Entonces más que preguntarte si es bueno o malo algo, la idea es preguntarte cual es mi objetivo y que consecuencias me genera esto.
El liberarse de la creencia de que el bien y el mal no existen, te libera de la posibilidad de ser manipulada por las creencias de otros, de ser manipulada por la mente y por tu ego, te libera de juicios innecesarios, que finalmente terminan funcionado como si fueran un bumerang.
El bien y el mal no existen, si existe la responsabilidad y esa nunca la podemos evitar.
Si hay paz no hay necesidad de trascender el nivel terrenal ni espiritual, para qué? el querer trascenderlo no es acaso la búsqueda de esa paz?, entonces me da la impresión de que lo que buscas es trascender la identificación con la dualidad que te genera la identificación con la forma, el nivel terrenal genera la falsa ilusión que es la causa de esa dualidad, pero la verdadera causa es la identificación con aquello que no es real, la identificación con aquello que no es real, se trasciende de distintas maneras, y todas las formas te llevan finalmente a lo mismo, a la misma conclusión, la existencia es puro AMOR, entonces una de las más eficientes y más fáciles de acuerdo a mi experiencia, es sintonizarse con el Amor, el Amor que siempre está presente en ti, más allá del bien y del mal, es decir sintonizándote con la frecuencia del Ser, esa frecuencia del Ser que esta mas allá de todo juicio, más allá de todo bien y mal.
Entonces cómo te conectas con ella, cómo te conectas con esa frecuencia?, cómo te conectas con la frecuencia del Ser que está mas allá del bien y del mal?, como trasciendes la dualidad? Cómo trasciendes el bien y el mal? agradeciendo todo, todo absolutamente todo. Abre tu corazón a dar gracias por todo aquello que llega a tu vida, agradece todo, absolutamente todo, vive tu vida como si fuera una constante bendición en la cual cada cosa que llega a ti, es porque la vida confía plenamente en que puedes, en que puedes hacerte cargo de ello y ello, que no es ni bueno ni malo, solo la consecuencia de algún acto que en el tiempo generaste y que puedes con ella, no hay dualidad, solo experiencia y esa experiencia está sostenida por el Amor, si abres tu corazón y amas todo sin dualidad ni restricción, el Amor será parte de tu experiencia, el Amor siempre es una constante, sin dualidad ni restricción.

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